viernes, 30 de marzo de 2018

La chifladura psicoanalítica


La chifladura psicoanalítica.
Rosa Lagos Torres
Encontré esta expresión en Lacan, en la clase 8 del Seminario 24 a propósito de una interrogación que  formula con respecto a los síntomas histéricos, ¿Qué pasó con ellos? ¿Que los reemplazó? preguntándose si la histeria se ha  desplazado en el campo social, dice: ¿No la habrá reemplazado la chifladura psicoanalítica?
Me gustó la expresión porque me parece que muestra que la “chifladura psicoanalítica” justamente propone la paradoja de la cual es objeto nuestra práctica, en tanto el psicoanálisis no entra en la vorágine de la consigna “salud mental para todos”, pero si tiene que saber hacer con ese imperativo para que el psicoanálisis siga existiendo en lo social.
La “chifladura psicoanalítica” apunta no sólo a alojar aquello que el amo actual quiere eliminar, la locura particular de cada uno, sino que también, tal como lo expresa J.A. Miller en La experiencia de lo real en la cura psicoanalítica, el psicoanalista “en tanto agente de la operación analítica tiene necesariamente la función de perturbador”, (p.75) perturbando, precisamente, aquello que el empuje igualitario a la sanidad y a la felicidad quiere mantener, la defensa del sujeto.
Defensa que el sujeto eleva en el intento de sostener un imposible, el de una salud mental  no agujereada.
Como dice el dicho producto de la sabiduría popular, resto de lalengua,  –de poeta y de loco todos tenemos un poco-  será el psicoanálisis quien dará lugar a la palabra para que cada quien se transforme un poco en poeta de su poco de locura. 

lunes, 12 de marzo de 2018

Un enredo familiar


Un enredo familiar.

La lógica, el amor y la ciencia se unen para que una pareja homosexual pueda tener un hijo que asegure la continuidad  genética de ambos y la conexión biológica de la pareja con el futuro hijo. Para esto, la hermana de uno de ellos  prestará su vientre y donará su óvulo que será fecundado in vitro por el esperma de quien es su cuñado.  Noticia ocurrida en Australia que muestra las posibilidades que la ciencia actual permite dando lugar a nuevas configuraciones familiares y la creencia en el slogan “nothing is imposible”.
A primera vista un enredo familiar. Una parentalidad de a tres en la que uno de ellos es madre y tía a la vez.
Sin embargo, esta novedosa manera de resolver la imposibilidad biológica que dos hombres puedan concebir un hijo, nada nos dice sobre la futura constitución subjetiva de ese niño. Será el lugar que ocupe en el deseo de esos padres, la insondable decisión de ese ser, los que marcarán su futuro.
Rosa Lagos

martes, 19 de septiembre de 2017

La infancia y la adolescencia molesta

La infancia y la adolescencia molesta



Tres consideraciones.
La primera consideración está referida a que desde el psicoanálisis,  la infancia y la adolescencia, no son consideradas desde la cronología o etapas de la vida, sino que son pensadas desde la lógica, momentos lógicos que obedecen a coordenadas subjetivas.
Para el psicoanálisis, se trata de dar la palabra al niño, de reconocerle su estatuto de sujeto, en tanto sujeto del inconsciente, ya no desde la mirada médica o pedagógica o incluso judicial que, valga la redundancia, lo miran  como objeto a ser evaluado, educado o sancionado.
Desde el psicoanálisis de orientación lacaniana se trata  de alojar al sujeto, de dar la oportunidad que se relacione con lo que dice, con su palabra, con la responsabilidad subjetiva sobre lo que padece, es decir que pueda reconocer su participación en aquello de lo que se queja y no culpe al otro, es decir es subjetivarse como participante de aquello de lo que sufre. En este sentido es que Lacan nos  habla de personas grandes, de la  edad que sea.
La práctica con niños desde el psicoanálisis no implica una especialidad, no hablamos de especialista en niños, puesto que es psicoanálisis en tanto trata al niño y al joven como un sujeto de pleno derecho, en tanto se hace existir la trama inconsciente, su desciframiento y la regulación de goce, en un dispositivo que, si bien es cierto, tiene sus particularidades en tanto se ve atravesado por discursos entrecruzados de los padres, o de la escuela o de otros profesionales, no por eso deja de considerar al sujeto en esta trama, en la clínica del caso por caso.
La segunda consideración es que el titulo está incompleto, tendría que decir la infancia y adolescencia molesta, y agregar – irremediablemente-, en tanto la molestia es inherente al ser en cuanto es un ser en falta, en tanto es efecto del lenguaje y nace en el reino del malentendido, pues no todo puede ser puesto en palabras, o no hay la palabra justa que diga lo que se quiere decir, y por otro lado,  por efecto de la cultura, que en su función civilizadora incide en cada uno a no satisfacer algunos deseos para adaptarse y sobrevivir en sociedad.

jueves, 8 de enero de 2015

El amor de la madre es la causa de todo

El amor de la madre, ¿a qué da acceso?
por: Rosa Lagos

“Lo que hemos avanzado sobre el amor es que constituye la fuente de todos los males. La menor conversación está allí para mostrarles  que el amor de la madre es la causa de todo”.
Lacan, J. Seminario IX. Clase 10.

Para reflexionar sobre esta frase de Lacan, tomaré  de Gide el origen de su amor, único amor, dirigido a su prima, y luego esposa,  Madeleine, quien luego de saber que él ha estado con un joven, de acuerdo a su orientación homosexual, quema las cartas que Gide le ha dirigido a ella y que constituyen un valioso tesoro.
¿Qué pasó en la vida del niño Gide para que una única mujer fuese  objeto de su amor?  Esta pregunta remite a otra de importancia radical, ¿Qué fue para ese niño su madre?
Pregunta que lleva a considerar la constelación familiar de este niño en una doble vertiente: tanto el lugar que el niño ocupa en el deseo de esa madre, como el lugar donde se ubica la autoridad de la ley, elementos que van a marcar el destino amoroso del sujeto.
En este sentido, el niño Gide, se encuentra con una madre que se mueve en el reino del deber, cuyo amor es asimilable a estos mandatos, que es la que dicta la ley al padre y para quien su hijo es amado pero no deseado.
Gide sufre de la falta de deseo de esta madre y, a la vez, su padre, por su suavidad y por la sumisión a su mujer, le transmite una  metáfora paterna desviada, invención que le permite a Gide sostener la disociación entre un amor desencarnado, negación del goce, situado en Madeleine  y un goce clandestino dirigido a jóvenes.
Se configura así,  por un lado  la disociación entre el amor y  el  goce y por otro lado la conjunción entre amor y deber, que recae en su único amor.
Si el amor de la madre es la causa de todo, como plantea Lacan,  vale la pregunta clínica ¿qué acceso a la mujer le permite esta madre a este sujeto?
En este caso,  le permitió el acceso a una sola mujer, a quien le da lo que no tiene, la eternidad.

“De hecho el sentimiento de Gide por su prima ha sido el colmo del amor, si amar es dar lo que no se tiene y si él le ha dado la inmortalidad” (Lacan, J. juventud de Gide).

domingo, 7 de diciembre de 2014

El cuerpo, obsequio del lenguaje, pero agitado por lo real. Por Rosa Lagos

El cuerpo, obsequio del lenguaje pero agitado por lo real.

Rosa Lagos Torres


Si de algo se ocupa el psicoanálisis, es de las palabras que afectan el cuerpo.
Ni Freud ni Lacan hicieron una teoría sobre el cuerpo, sin embargo para el psicoanálisis ha tenido un lugar de privilegio desde su origen, con las ya conocidas pacientes histéricas de Freud.
No se nace con un cuerpo, no es primario, se nace con un organismo y luego se construye el cuerpo.
La  primera noción de cuerpo en la enseñanza de Lacan es la proporcionada por la imagen, para construir un cuerpo se precisa de un organismo más una imagen. Frente a la fragmentación del organismo ocurre que la imagen organiza y unifica el cuerpo. Tenemos que el cuerpo unificado sustituye al organismo fragmentado, con la consecuencia que el hombre queda capturado por la imagen del cuerpo, cuerpo que adora como si fuese su única consistencia.
Lacan formula en el Estadio del Espejo que la construcción de la imagen de sí mismo, es decir el yo ideal, se construye a partir de la imagen virtual del otro semejante, momento inaugural que se festeja con júbilo obteniendo de esta manera, un cuerpo que de aquí en adelante no será más el cuerpo biológico.
Este cuerpo que retorna de la imagen en el espejo da la ilusión de completud, de unidad del cuerpo, constituyendo de este modo la alienación imaginaria del sujeto.
Como efecto de esta operación tenemos una  clínica de lo imaginario; en donde, aquello que puede llegar a descompletar o a perturbar la unidad de la imagen, como por ejemplo accidentes con pérdidas corporales o simplemente el paso del tiempo,  son expresados con actos que aspiran a reparar, a cubrir los efectos que ha producido la castración. Es una clínica propia del narcisismo.
Posteriormente, Lacan reformula esta propuesta diciendo que la imagen no es suficiente para construir un cuerpo, es necesario la condición de representarse, de nombrarse la que da la forma al sujeto.
Este giro en la teoría, indica que el cuerpo ya no está dado sólo por la imagen, es el lenguaje el que da un cuerpo al sujeto. Tenemos cuerpo en cuanto lo podemos nombrar, el cuerpo como un lugar donde se inscribe el significante, el cuerpo es cuerpo a partir de lo simbólico, el lenguaje le da sus atributos y su unificación depende del lenguaje, ya no solamente  de la imagen.
Como sujeto, efecto del significante, estamos separados del cuerpo, el sujeto está efectivamente en la palabra antes de tener un cuerpo, es nombrado, antes de nacer y permanece después de morir.
El sujeto excede así a la temporalidad del cuerpo.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Orientarse por lo Real: del sin sentido al fuera de sentido. Lo imposible

Orientarse por lo Real

Del sin sentido al fuera de sentido, lo imposible.


Rosa Lagos


Lo Real como un recorrido, porque no hay definición última que permita precisarlo, nos confronta de una vez con el imposible que comporta, lo Real como imposible surge de un impasse en la formalización, lo que no cesa de no escribirse, lo que no cesa de fugarse, lo que no cesa de escapar de la maquinaria significante, un resto fuera de sentido.
Lo Real ex - siste, del latin ex - sistere, literalmente ex=fuera y sistere= el lugar donde está.
El antecedente de lo Real proviene de George Bataille (1897-1962), de quien Lacan toma la noción de real a partir de su distinción de la existencia de dos polos estructurales, por un lado lo homogéneo o ámbito social útil y productivo y por otro lo heterogéneo, lugar de irrupción de lo que es imposible de recuperar, del desecho, de lo expulsado de todas las normas. Esta idea junto a la formulación freudiana de realidad psíquica, dan cuerpo a la tríada Real, Simbólico, Imaginario.
Lacan plantea que “Freud no tenía la idea de lo Simbólico, lo Imaginario y lo Real, pero a pesar de todo, tenia de ello una sospecha … hay en Freud una referencia a algo que él considera como lo Real…pero no es el principio de realidad, eso es un decir social” , refiriéndose con esto a que el síntoma para Freud además de tener un elemento sensible al desciframiento, tiene otro componente que no responde a esta operación, es la satisfacción pulsional que queda fuera de la simbolización, conformando lo real de la pulsión.
Se encuentran en Freud huellas de lo imposible cuando plantea el “ombligo del sueño”, aludiendo a lo imposible de decir, límite a la interpretación del sueño: “un lugar que queda en sombras… el lugar en que él se asienta en lo no conocido” y cuando formula en 1937 “la roca de la castración” “basamento rocoso” , “restos sintomáticos” que marcan un límite a la interpretación, indicando que hay un punto en el análisis donde el recurso de lo simbólico fracasa, donde se topa con lo que está fuera de sentido, referidos a instantes traumáticos que se relacionan con tempranas fijaciones de goce, cuya referencia lacaniana es Hay de lo Uno, en tanto hay escritura del goce.